En el pequeño CAPS de la Costanera tampoco hubo muchos cambios en el último año y medio, después de que los profesionales de este centro también habían remarcado la problemática de las adicciones y la falta de especialistas para atender las adicciones.
El médico que dirige el CAPS, Raúl Olivera, explicó que el lugar es muy chico para la gran cantidad de población que se asiste allí y que sólo tienen capacidad para tratar a los niños. Reconoció que la adolescencia y la juventud son franjas desatendidas.
"No se han diseñado programas específicos para atender las adicciones. Cuando llega una consulta la derivamos. Lo que sí hacemos es participar de talleres recreativos con la presencia de los psicólogos del CAPS", detalló el experto.
Olivera sostuvo que la realidad de la zona no ha cambiado: "a cualquier hora del día vemos a los chicos drogándose con paco. Tienen facilidad para acceder a esta droga". Recalcó que, aunque se trata de un barrio marginal, hay familias bien conformadas y "muy buena gente". Finalmente, detalló que en forma frecuente se atienden casos de adolescentes que llegan con diversas patologías y dan cuenta del gran deterioro que les ha producido la droga en el organismo. Autoridades del Ministerio de Salud dijeron que sí se realizaron mejoras en la atención de adictos, aunque reconocieron que aún queda mucho por hacer. Remarcaron que se inauguró el centro de internación "Las Moritas" y que se incrementó la atención en el hospital Avellaneda. Sin embargo, este nosocomio no da abasto para absorber la gran demanda.